CASA CENTRALS TECHNOLOGY CENTER - SUCCESS STORIES

Featured Success Story

Soy de una aldea de Guatemala. Mi primer idioma es un dialecto, y mi segundo idioma es el español y mi tercer idioma, el inglés. Me siento muy orgulloso de lo que soy ahora, de lo que sé. Ahora he aprendido mucho. No tengo ningún título, lo único que tengo es mi diploma de primaria de allá de donde soy. Pero por lo que sé, ahora es que puedo usar la computadora. Tres o cuatro meses atrás de que yo viniera a Casa Central yo no sabía nada acerca de la computadora. Ahora sí sé mas de lo básico y todo se lo debo a mi profesor Pablo Francisco, que nos ha enseñado paso por paso. “Inside my Heart I want to say “Thank You Teacher,” and thanks Casa Central, God Bless everyone.”

Success

Cuando comencé a estudiar el curso de computadoras, comencé con la esperanza de aprender algo de ello. He aprendido bastante, gracias al profesor Pablo Castro. El profesor tiene mucho conocimiento del material que está enseñando y lo presenta de una forma que se hace fácil para el estudiante aprenderlo. Yo había tratado de aprender algo sobre las computadoras mediante libros, pero no tuve éxito. La técnica utilizada en el salón de clases, y la paciencia del instructor, hacen más fácil este aprendizaje. Estoy muy agradecido a Casa Central por la oportunidad que me ha brindado para lograr ponerme al día con la tecnología. Deseo aprovechar esta ocasión para motivar a otros a hacer uso de este magnífico programa que será de mucho provecho y ayuda para todo aquel que participe de él. Mi futuro ya está asegurado si depende del uso de una computadora. Muy agradecido, .

Success

El curso de Microsoft Word en Casa Central me ha ayudado mucho. Quiero agradecer a la organización por el apoyo que hace posible este servicio a la comunidad. He obtenido una base fundamental del uso de Microsoft Word y el uso de la computadora en general. Soy una estudiante mayor de edad y el regresar a la escuela a aprender algo nuevo puede ser intimidante. He aprendido a sentirme cómoda usando la computadora. Una escuela regular podría ofrecer clases en horas inconvenientes para mí y no puedo costear los precios que cobran por ellas. El Sr. Pablo Castro es un buen maestro. Es muy paciente con los estudiantes. No importa cuantas veces tiene que repetir un concepto, lo repite hasta que los estudiantes entienden las ideas que se enseñan. Esto es algo que falta en otras escuelas. El le da a cada estudiante atención individual antes, durante y después de la clase para contestar preguntas que hayan, y que quizás teman preguntar ante los demás estudiantes. La clase se compone de personas mayores quienes están en niveles educacionales diferentes y aprenden a velocidades distintas. Me fijo que cuando suena el teléfono del salón durante una clase, el Sr. Castro no se desespera. El contesta la pregunta de la persona al teléfono y regresa a la clase con muy poca frustración. En esta clase, he aprendido a operar Microsoft Word para abrir un “fólder,” guardar una carta, recobrar una carta, cómo eliminar un documento, cortar y pegar, y cómo darle a un documento una apariencia profesional. Este servicio a la comunidad es maravilloso, y noto que más personas usan este centro de computación para obtener información en el Internet y para buscar empleo. Muchas personas llegan a preparar su resumé y su carta de presentación. Durante el tiempo abierto a la comunidad, el Sr. Castro contesta sus preguntas y trata de ayudarlos a completar sus proyectos. Este centro es importante para la comunidad, no solo por el uso del Internet pero también debido a las clases que se ofrecen. La biblioteca ofrece muy pocos recursos como este.